martes, diciembre 07, 2010
Patrimonio de todos

Lo que podéis ver en la foto es un antiguo convento situado en un pequeño pueblo castellano-leonés. Lo interesante de este convento es lo que se ha hecho con él: No es solo que se le halla negado cualquier tipo de mantenimiento o cuidado, es que se derribó su puerta trasera para permitir la entrada de tractores (si, los tractores entraban en la iglesia aneja al convento) y usarlo así como almacén de productos agrícolas, se encalaron sus paredes de blanco, escondiendo unos magníficos frescos, y se vendió su artesonado por dos duros al primero que pasó por allí y les hizo una oferta.
Ahora, cuando ya casi no tiene remedio, dos personas (una pareja apasionada por la historia del arte), con muy pocos fondos y muchísimo trabajo, están restaurandolo como pueden.
Pero este no es un caso aislado, y este es normalmente el valor que le damos a nuestro patrimonio, y cualquier ruta por los pueblos de España lo confirma.
